martes, 27 de octubre de 2026

Crónica de una internacion.

*nota: fecha original de publicación 04/11/11 en la primera edición del blog El Extraño Mundo de Aguasbravas

Buen día amiguillos, luego de varios dias de suspenso, he decidido no inventar ni deformar ninguna historia, sino hacer publica una sencilla crónica de mi debut en terapia intensiva. No se exactamente como empezar el relato, solo debo decirles que todo lo aquí publicado sucedió realmente y fue un gran susto -a pesar que debo seguir realizandome estudios y cuidandome con las comidas-, en fin, comenzare a contarles... Yo con mis 21 años y 5 meses, el pasado jueves 27/10 -dia de san kirchner- fui protagonista de uno de los episodios mas confusos y temerosos de mi vida; ya asediado hace cierto tiempo por terribles dolores de cabeza -lease jaquecas, migraña o cefalea- con motivo desconocido, ese mismísimo dia mi cuerpo ya estresado y nervioso sufrió un colapso, un pico de presion -hipertension-, mi cerebro consecuentemente se inflamo y se infecto -gauchezcamente hablando-; el resto del relato es un rompecabezas que he armado gracias a versiones de mi familia, amigos y doctores: Ese mismo jueves a la mañana ante el surgimiento del episodio, me dirigi al sanatorio en compañía de mis padres, ya asustados, y yo sin embocar a ninguna puerta, con el objetivo de realizarme un control -electrocardiograma-, por ese entonces mi estado era de casi inconsciencia o necedad total, sentía mi esqueleto tal cual una gelatina, y mi vision borrosa, y palabras sueltas sin ton ni son, ante las preguntas de rutina de los medicos, como por ejemplo: "que edad tenes", mi respuesta inmediata era "34 millones..." es decir mi documento, ante la corrección, decía "18"...
La cuestion no era simple, debían internarme, bajarme la presión y estabilizarme, cosa que no fue fácil en el sanatorio de Nogoya, y finalmente tomaron la decisión de trasladarme en ambulancia a Parana, luego de haberme "pinchado" ya varias veces y no responder. De ahi en mas los recuerdos son nebulosos, recuerdo escuchar la voz grave de Gustavo Cresta, haciendo todo lo posible para que no me duerma, y asi no tener un daño cerebral. Finalmente llegue a la guardia de la Clínica Modelo de Parana, inquieto, nervioso y confuso, inmediatamente me ataron de manos, me sacaron sangre, me realizaron radiografías y me sedaron para una tomografía -de lo que no recuerdo nada-.
Finalmente amanecí el viernes al mediodía maniatado y totalmente perdido, recibí las primeras visitas, mi familia entrando educadamente y con las manos lavadas, y con ya una cara despreocupada y cansada, yo con mi pelo enmarañado, desnudo y con una sonda en la uretra, que no se lo recomiendo a nadie, a no ser que tengan fiaca de ir a mear. Ahí en terapia intensiva las cosas eran nuevas para mi, gente muy enferma alrededor mio, decenas de enfermeros, y médicos charlando al mejor estilo E.R., olor a desinfectante y ruidos de pitidos por doquier, cables saliendo de mi, y yo con mi revista "Barcelona" postrado en esa cama quirúrgica.
El sabado recibí la noticia de que seria trasladado a una habitación común, luego de realizarme las ultimas ecografias de riñones con un señor ecografo cuyo celular con el ringtone del "gato volador" no dejaba de sonar, pidiéndome que mantenga el aire por aproximadamente 1 minuto, cosa que no logre hacer, y cosa que no era demasiado esencial para el estudio. Hasta que por fin a traves de uno de los medios de locomocion que mas he disfrutado ultimamente -la camilla- me llevaron hacia la habitacion 306 del lado de la ventana que daba hacia una serie de techos de la ciudad de Parana, cielo nublado y ventoso; inmediatamente recibi como compañero de cuarto a un camionero también nogoyaense recién operado de apendicitis, el cual roncaba de una manera que nunca habia imaginado en un ser humano. Su acompañamiento fue hasta el domingo en el que se retiro a su casa. El segundo acompañante fue un hombre de 73 años, con fuerte tono de voz, comentarios fascistas, hincha de boca, hipertenso, diabetico y con problemas de próstata y gases nocturnos, sin embargo el lunes ya recibía el alta. Mi ultimo compañero de cuarto fue un muchacho de piel morena de 19 años, 2 metros de alto y muy callado, sin entusiasmo, con el fin de realizarse una operacion estetica del frenillo superior del labio, y una malformacion en la nariz y oreja, paso 24 horas durmiendo, y su madre/acompañante 24 horas roncando de una manera ensordecedora. Odie toda las sesiones de inyecciones "anticoagulantes" que dejaron adoormecidos mis dos brazos y abdomen, mas alla de todo eso, los enfermeros (del cual recuerdo al excentrico y engelado Mauricio Pablo Damian, si, tres nombres), de una atención espectacular e impecable, a excepción de una enfermera fugaz con cara de murciélago y poca paciencia; el doctor Fiore con sus visitas de 36 segundos, las 179 tomadas de presion en 5 dias, el alago de las enfermeras a mis ojos coloridos, la pregunta frecuente acerca de que si siempre habia sido asi de delgado y de que donde era originario yo.
Para ir concluyendo, los resultados arrojaron que fue un pico hipertensivo seguido por nerviosismo y estres, que me provoco una inflamación y pequeña infeccion en el cerebro, por lo tanto se me suprimio la sal de mi dieta y una dosis de mis nuevos amigos "lotrial" y "corbis", ademas del cariño de mis familiares y amigos.
Agradezco a todos los que se preocuparon por mi, allegados, familiares, médicos, amigos, tios, primos, padrinos, abuelos, viejas chusmas, comerciantes, farmacéuticos, cardiologos, a Mariza la nutricionista que el viernes en terapia intensiva me ofreció un yogurt y jamas me lo llevo, madre, novia, suegros, a los catolicos que rezaron por mi recuperación... y un consejo simple, cuidense, la vida siempre avisa y coman sin sal.
Pronostico para tauro segun la revista "Barcelona" (28/10/11): distendidos, serenos, taciturnos, empastillados.
Salud: cuidado con esos males hereditarios incurables. Color: amarillo chiche Duhalde. Piedra: el coagulo cistalizado.